De chico me gustaba contar las hendiduras de tu cuerpo,
de una en una las de tu frente, con disciplina, todas.
Lo hacia cada día, mismo cuerpo, cuerpo alquilado.
de una en una las de tu frente, con disciplina, todas.
Lo hacia cada día, mismo cuerpo, cuerpo alquilado.
De chico me gustaba contar a tu cuerpo como me hundia
de a poco, despacio, con disciplina, todo.
Lo hacía cada noche, mismo cuerpo, cuerpo abatido.
Disciplinado a la hora de morirme,
no morí chico,
morí viejo.
De viejo no cuento,
sin ti no hay cuerpos.
2 komente:
chingón
oiie me late lo q escribes, q inspirado eh, quien diria ;)
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